Finalmente para la alegría de muchos y disgusto de solo unos pocos, Novak Djokovic se puro coronar en Roland Garros por primera vez en su carrera luego de vencer al británico, Andy Murray por 3-6 6-1 6-2 6-4. Para Nole fue la cuarta la vencida. En el día con menos probabilidades de lluvia en Paris desde hace dos semanas, salieron a la […]
Finalmente para la alegría de muchos y disgusto de solo unos pocos, Novak Djokovic se puro coronar en Roland Garros por primera vez en su carrera luego de vencer al británico, Andy Murray por 3-6 6-1 6-2 6-4. Para Nole fue la cuarta la vencida.
En el día con menos probabilidades de lluvia en Paris desde hace dos semanas, salieron a la cancha el uno y dos del mundo para buscar coronarse por primera vez en su historia en el Abierto de Francia. Nole venía de estar presente en las últimas tres finales, y Andy presenciaba su primera. Fue su séptima final de Grand Slam entre ambos, la última fue en Australia este año con victoria del serbio.

Se puede decir que la final tuvo dos partes, por un lado en el inicio del último capítulo del segundo Grande de la temporada parecía que iba a haber un «Parisazo»: Murray arrancó con todas las luces, estuvo más firme con su primer saque, aprovechó la única oportinidad de quiebre que se le presentó y jugó bien los puntos importantes. Por el hecho de que el británico es un jugador muy regular, se esperaba que mantuviera su nivel y le complicara las cosas al número uno, pero por lo visto, ante Nole y en una final de Grand Slam, todo puede pasar…
La segunda parte de la película se la puede llamar: «El despertar de Nole», en la que rápidamente obtuvo un quiebre en el inicio del segundo set. Murray parecía desconcertado al ver el crecimiento de su rival y no tuvo reacción. Por su parte, el serbio empezó a poner al público de su lado, además del crecimiento en su tenis y así quedó del lado de este último por un contundente 6-1. El tercer set (6-2) fue similar al segundo, Nole seguía encendido, obtuvo un alto porcentaje de primeros saques, contundencia en la red y precisión en sus tiros ganadores, mientras que a Murray ya se le empezaba a notar el cansancio físico.
En el cuarto capítulo Nole arrancó quebrando en el primer juego. Ambos jugadores ya estaban exhaustos pero la fuerza de voluntad y hambre de gloria hacían que su cuerpo reaccione. Djokovic volvió a romper el saque del británico en el séptimo juego y sacar 5-2 para cerrar la historia, pero Murray recupera uno de los quiebres y había olor a intento de remontada. Vuelve a sacar el de Belgrado 5-4 para cerrar el partido y finalmente se consagra campeón en Francia en su cuarto intento. Además sumó su sexto título en lo que va de la temporada y el 65 a su vitrina.

Como si fuera poco, el número uno del mundo ensayó muchos tipos de festejos: primero la típica «acostada» en el polvo, el saludo a su rival con un abrazo respetuoso interminable, la promesa que le hizo a Guga Kuerten (hizo un corazón grande en un lado de la cancha y se acostó encima) y el nuevo saludo carácteristico estilo obra de teatro con las chicas «ball boys» presentes. Nole ya consiguió campeonar en los cuatro Grandes, pero ahora su objetivo está más que claro: conseguir el «Golden Slam». ¿Podrá hacerlo?
Por: Nicolás Gómez (@nicogomez1994)