Terminó una nueva edición de Wimbledon, y con ella, se van buenos y malos recuerdos. Uno de los peores hechos ocurridos durante las dos semanas de acción fue la lesión de Bethanie Mattek Sands. La tenista estadounidense cuando se enfrentaba a la rumana Sorana Cirstea por la segunda ronda sufrió la rotura del tendón rotuliano, y la […]

Terminó una nueva edición de Wimbledon, y con ella, se van buenos y malos recuerdos. Uno de los peores hechos ocurridos durante las dos semanas de acción fue la lesión de Bethanie Mattek Sands.
La tenista estadounidense cuando se enfrentaba a la rumana Sorana Cirstea por la segunda ronda sufrió la rotura del tendón rotuliano, y la dislocación de la rótula de la rodilla derecha.
Días más tarde mediante su cuenta de Facebook, Bethanie se refirió a la dolorosa lesión que sufrió:»Es una de las más dolorosas que he tenido. Sentía la rodilla muy rígida y supe que estaba dislocada o rota. Me asusté muchísimo”.