En la última hoja de ruta, antes del US Open, el sudafricano Kevin Anderson se consagro campeón del torneo Winston Salem al superar a Pierre Hugues Herber por 6-4 y 7-5. Tras una hora y treinta y dos minutos de juego, el segundo preclasificado del torneo americano pudo superar su mayor prueba, ganar un torneo, […]

En la última hoja de ruta, antes del US Open, el sudafricano Kevin Anderson se consagro campeón del torneo Winston Salem al superar a Pierre Hugues Herber por 6-4 y 7-5.
Tras una hora y treinta y dos minutos de juego, el segundo preclasificado del torneo americano pudo superar su mayor prueba, ganar un torneo, después de haber perdido siete finales consecutivas. Además, con esta coronación, Arderson se asegura un lugar dentro de los veinte favoritos del ranking ATP.
El potente sacador tuvo que pasar un duro examen, enfrentar por primera vez a la sorpresa del torneo, Pierre Hugues Herber, el francés de 24 años, que a pesar de su poca experiencia en enfrentamientos con jugadores de ese nivel, le planteo una intensa final.
El número 15 del mundo, a pesar de la presión por conseguir su tercer título en el circuito, solo necesito quebrar el saque de su rival dos veces, uno en cada set para encaminar el resultado a su favor, ya que su rival pago caro el bajo porcentaje de puntos ganados con su servicio. La clave del éxito del sudafricano fue su saque, ya que con ello manejo el encuentro de principio a final. En el primer set no cedió ninguna oportunidad de quiebre y en el segundo salvo los cuatro oportunidades generadas por su rival con soltura y experiencia para finalmente sentenciar el resultado a su favor. De esta manera, Winston Salem es un torneo especial para Kevin Anderson, ya que corto con la maldición de tres temporadas sin títulos, luego de Johannesburgo en 2011 y Delray Beach en 2012.
Por: Luciana Albarracin (@lu_albarracin)