La arcilla roja característica de la Philipe Chatrier en París fue sustituida por una blanca nevada que cubrió gran parte de la capital francesa, incluyendo el complejo deportivo donde se lleva a cabo Roland Garros. En la sede del segundo Grand Slam del año se alcanzaron registros de hasta xxx grados, dejando como consecuencia unos […]

La arcilla roja característica de la Philipe Chatrier en París fue sustituida por una blanca nevada que cubrió gran parte de la capital francesa, incluyendo el complejo deportivo donde se lleva a cabo Roland Garros. En la sede del segundo Grand Slam del año se alcanzaron registros de hasta xxx grados, dejando como consecuencia unos paisajes que contrastan completamente con la vista veraniega que ofrecen las pistas del segundo major de la temporada.