Guillermo Vilas es, sin lugar a dudas, el mejor jugador de la historia del tenis argentino. El zurdo, criado en Mar del Plata, se alzó durante su trayectoria con 62 torneos; entre los cuales aparecen un Roland Garros (1977), un US Open (1977) y dos Abiertos de Australia (1978-1979). Sin embargo, hay una marca que […]
Guillermo Vilas es, sin lugar a dudas, el mejor jugador de la historia del tenis argentino. El zurdo, criado en Mar del Plata, se alzó durante su trayectoria con 62 torneos; entre los cuales aparecen un Roland Garros (1977), un US Open (1977) y dos Abiertos de Australia (1978-1979).
Sin embargo, hay una marca que Vilas nunca pudo alcanzar, o por lo menos no para la ATP: el argentino nunca figuró como el número uno del ranking mundial.

De acuerdo con el órgano máximo del tenis profesional, Jimmy Connors fue el número uno del ranking por 160 semanas consecutivas, entre julio de 1974 y agosto de 1977. Cabe recordar que, en esa década, los rankings no eran publicados semanalmente (como se da en la actualidad) y que el sistema para calcular los puntos era completamente diferente.
Debido a ese sistema de cálculo de puntos y a la distancia (a veces exageradamente larga) entre las publicaciones de los rankings, hay bases bastante sólidas para indicar que Guillermo Vilas podría haber sido número uno del mundo.
Con el objetivo de obtener el reconocimiento que el marplatense merecía, Eduardo Puppo, prestigioso periodista argentino, se embarcó en una exhaustiva investigación, revisando las estadísticas y los cuadros de los torneos de los años en los que sospechaba que Vilas podría haber alcanzado la cima del escalafón.
Su investigación tomó impulso después de que la WTA hiciera efectivo, en 2007, el reconocimiento de la tenista australiana Evonne Goolagong Cawley como número uno del mundo por dos semanas en 1976, debido a un error en el cálculo del puntaje.
Puppo creía que Vilas había alcanzado la puntuación necesaria como para ser nombrado número uno del ranking mundial en dos períodos: a fines de 1975 y a principios de 1976. Tras recolectar los datos, los envió a la ATP para que los estudiaran y tomaran una decisión.
A pesar de todos sus esfuerzos, la ATP decidió el año pasado rechazar el pedido del argentino. Chris Kermode, dirigente máximo del organismo, declaró que no era posible “reescribir la historia”. Con respecto a la investigación, Kermode dijo que no se podía tomar esa versión como la oficial ya que de esa manera podrían “tener a todo el mundo reclamando” y no sabrían dónde poner el límite.
Más allá de que el reconocimiento por parte de la ATP llegue o no en algún momento, Guillermo Vilas fue, es y será uno de los jugadores más talentosos, ganadores e influyentes en la historia de este deporte y nadie podrá quitarle esos galardones.
Por: Juan Amor (@juambaa)