El español criticó la inclusión del medidor de tiempo entre puntos que comenzará a usarse en el cuadro principal del próximo US Open.

El tenis evoluciona. El objetivo: tener un producto más atractivo para los dueños de los derechos de televisación. El esfuerzo más importante apunta a evitar los partidos maratónicos reduciendo sensiblemente el margen temporal que puede llegar a ocupar cada partido. Para favorecer ese aspecto se vieron y se verán medidas varias. En la Copa Davis (exceptuando el Grupo Mundial) se acortaron los partidos al mejor de tres sets y las series a dos días; en el Australian y en el US Open habrá relojes para reducir el tiempo de calentamiento (de 15 a 7 minutos) y para que no pasen más de 25 segundos entre la finalización de un punto y el inicio del siguiente.
En España se habla del “reloj anti-Nadal”, debido a los largos intervalos que el mallorquín se toma entre punto y punto. En Shanghai 2011 llegó a tomarse hasta 51 segundos en un enfrentamiento ante Florian Mayer (aunque es una excepción, es también una muestra de lo que se busca evitar). Si el jugador se demora más de 25 segundos, el juez de silla emitirá una advertencia. La segunda infracción implicará la pérdida de un punto y la tercera de un game.
El reloj de saque fue probado durante los partidos de clasificación, el cuadro junior y de la categoría de sillas de ruedas del pasado Abierto de Estados Unidos, y nuevamente en las Next Gen Finals. En general, la recepción fue buena, exceptuando justamente a Nadal.
“En mi experiencia, en una cancha de tenis, el público se pone más emocional y disfruta más el partido cuando juegas buenos puntos. Es obvio que si juegas un rally con 56 tiros como hice con Novak hace unos años en la final (US Open 2013) no puedes esperar un buen punto si tienes 25 segundos hasta el siguiente. Quizás para el negocio sea bueno, pero en mi opinión será negativo para el bien del show y de la participación del público”, sentenció Rafa en Montecarlo.
No obstante, el español dijo que, de ser un cambio irreversible, se adaptará: “Para mí no es lo ideal, pero si el deporte se mueve hacia esa dirección, o si quiere moverse hacia esa dirección, lo único que puedo hacer es aceptarlo y jugar. Por eso estoy aquí, para jugar al tenis y para aceptar todas las reglas”.