Novak Djokovic venció con bastante facilidad a Rafael Nadal por un doble 6-3 en un partido de alto vuelo y mañana irá por un nuevo titulo de Masters 1000 cuando enfrente en la final del torneo disputado en el principado de Mónaco al checo Tomas Berdych, quien le gano a Gael Monfils por un contundente […]
Novak Djokovic venció con bastante facilidad a Rafael Nadal por un doble 6-3 en un partido de alto vuelo y mañana irá por un nuevo titulo de Masters 1000 cuando enfrente en la final del torneo disputado en el principado de Mónaco al checo Tomas Berdych, quien le gano a Gael Monfils por un contundente 6-1 y 6-4.

Nadal arrancó el partido muy encendido, defendiendo como siempre pelotas increíbles y logró quebrarle el servicio al serbio en su primera oportunidad. El problema del español fue que nunca pudo salir de esa postura defensiva y cuando Djokovic encendió la maquina y estuvo más preciso, fue quien domino el encuentro a su manera. El número uno del ranking mundial tuvo el merito de hacer mover de un lado al otro al español y nunca darle oportunidades para que sea él quien ataque. Nadal intentó ser un poco más ofensivo atacando especialmente con su derecha invertida pero la profundidad y los ángulos con los que jugo Djokovic plasmaron una versión del español más parecida a la de sus arranques cuando su juego consistía sólo en llegar a pelotas increíbles y tirar winners desde lugares insólitos. Por supuesto que eso no lo hace nada mal Nadal y por eso también se pudieron apreciar momentos apasionantes y tensionantes que le dieron al público un espectáculo de primer nivel.

En los momentos clave del partido, el serbio jugo de forma impecable y gracias a eso pudo quebrar el servicio de su oponente en dos oportunidades en cada set y ganar con bastante tranquilidad el partido para estar en una nueva final de un Masters 1000 en un año que por ahora viene siendo grandioso para él. El rival será nada más y nada menos que Tomas Berdych, uno de los jugadores más regulares de los últimos tiempos, permaneciendo en el Top 10 desde hace más de cinco años. La regularidad del checo le permitió frenar a Gael Monfils que venía teniendo un nivel impresionante habiéndole ganado de forma consecutiva a Federer y a Dimitrov en sets corridos.
No será un partido sencillo para Berdych poder conseguir el título. No sólo por el enorme nivel que viene mostrando Djokovic sino porque las estadísticas tampoco lo favorecen. Hasta ahora ambos jugadores se enfrentaron en 20 oportunidades con tan sólo dos victorias para el checo contra 18 del serbio. Para Berdych será su cuarta final de un Masters 1000 en donde sólo pudo obtener el ansiado trofeo en Paris en el 2005.
Por Rodrigo Wolfthal (@rodrigowolfi)