Bajo en intenso sol de la siesta en Florida, el nuevo clásico del tenis: Novak Djokovic y Andy Murray, salió a la cancha para disputar la tercera final en lo que va del año. Ante un estadio repleto, el serbio empieza a confirmar su paternidad sobre el escocés y defendió el título del año pasado […]

Bajo en intenso sol de la siesta en Florida, el nuevo clásico del tenis: Novak Djokovic y Andy Murray, salió a la cancha para disputar la tercera final en lo que va del año. Ante un estadio repleto, el serbio empieza a confirmar su paternidad sobre el escocés y defendió el título del año pasado por 7-6 (3), 4-6 y 6-0.
Un primer set muy parejo, con rallys de peloteo, tanto que apenas jugaron cinco games y ya llevaban 40 minutos de partido. Un Nole que empezó errático, pero con la mente en el partido, pudo cerrar el set por 7-6 (3) ante un Murray que empezó expectante con su típico juego de “ajedrez” que mucho lo caracteriza. Prolijo, golpeaba en el momento justo, lo llevaba de lado a lado al número uno del mundo, pero no alcanzó.

El segundo capítulo parecía que iba a tener el mismo desenlace que el primero, pero el escocés sorprendió quebrando en 0 en el décimo juego el saque del serbio para llevarse el set por 6-4. Emociones, gritos, alientos, murmullos. El clima de final, definitivamente estaba instalado. Casi 40 grados en pista, se hicieron sentir. Ambos jugadores presentaron dificultades para moverse, molestados por el sol en los smash, por lo que se vieron obligados a usar gorras. Por lo que hicieron que el último set perdiera la frescura que hubo en los dos anteriores.

Nadie esperaba un final de este tipo. Pero Djokovic sabe cuándo su rival está al borde del knockout y aprovecha para pegarle. Fue así. Se dio cuenta que Murray empezó a sentir el trajín de partidos que llevaba y lo empezó a mover de lado a lado, drops y globos de forma constante. Fue un monólogo. El serbio también estaba cansado, pero sus infinitos recursos para salir de una situación complicada vencieron a su físico y a las 2 horas y 47 minutos de juego.
Finalmente, Nole cerró por 6-0 el último set, obtuvo su quinto título en Miami, y quedó a uno de convertirse rey en Florida.
Por: Nicolás Gómez (@nicogomez1994)