El Next Gen se muestra más maduro y dispuesto a lograr sus objetivos esta temporada.

El canadiense Denis Shapovalov se convirtió en uno de los jugadores más prometedores del circuito tras un salto de calidad en 2017. El Next Gen de 18 años tiene como principal objetivo esta temporada alzar su primer título ATP y mejorar en el ranking. Claro que para lograrlo tendrá que lidiar con todo lo que significa sobrellevar las demandas de un tenista profesional durante estos 10 meses de competición.
«Ya no me veo como el más joven. Me siento bastante cómodo con esta gira que se aproxima y confío en que puedo competir a la altura de los demás», expresaba el ahora N°46 del ranking, quien tiempo atrás se vio abrumado por los medios, los viajes y pasar mucho tiempo fuera de casa. Sin embargo, el canadiense está pasando por una etapa de madurez al aprender a lidiar con dichas exigencias gracias al apoyo moral de su equipo.
El tenista de 1.83m de estatura se había presentado en agosto del 2017 en el Masters 1000 de Canadá como el N°143 del ranking. Allí supo cómo aprovechar la oportunidad que le otorgó la organización con la Wild Card, y eliminó a Juan Martín Del Potro y Rafael Nadal para convertirse en el semifinalista más joven de la historia en la serie. A partir de entonces, Shapovalov se hizo un lugar entre los más renombrados en el circuito desde su primera participación en el US Open, donde alcanzó la cuarta ronda de un Grand Slam venciendo a Jo-Wilfried Tsonga (en aquel entonces, N°12) en camino.
Dos meses después, poco se notó el desgaste mental del jugador al hacerse con una plaza en la primera edición de las finales del Next Gen ATP en Milán, el certamen que reúne a las ocho mejores y más jóvenes raquetas del circuito según su rendimiento en la temporada. «Estoy deseando que llegue nuevamente, sin importar cuantos años pueda jugarlo», afirmaba el nacido en Israel.
Actualmente, Shapovalov no es aquel mismo jugador que llegó de invitado a un torneo. Un joven cuyas aspiraciones son las más desafiantes y está dispuesto a lograr sus objetivos en medio del renacimiento físico y espiritual de Roger Feder junto con Rafael Nadal al frente del ranking ATP.