Si Juan Martín Del Potro hubiese nacido en otra parte del planeta, como Croacia o Serbia, no llamaría tanto la atención. Su apellido sería, tal vez, Del Potrovic o algún derivado. Lo cierto es que lo raro en el tandilense reside en que nació en Argentina, juega mejor en canchas rápidas que en polvo de […]
Si Juan Martín Del Potro hubiese nacido en otra parte del planeta, como Croacia o Serbia, no llamaría tanto la atención. Su apellido sería, tal vez, Del Potrovic o algún derivado. Lo cierto es que lo raro en el tandilense reside en que nació en Argentina, juega mejor en canchas rápidas que en polvo de ladrillo y, como si fuera poco, mide casi dos metros, cuando los deportistas de esa altura, que viven en este pedazo de Sudamérica pegado al Río de La Plata, se dedican principalmente al básquet.

La noticia que rodea a Del Potro no es que nació donde nació o que es el mejor jugador que la historia argentina vio luego del retiro de Guillermo Vilas. El acontecimiento que entusiasma a propios y extraños es que “La Torre de Tandil” vuelve a disputar una serie de Copa Davis para Argentina, luego de que en septiembre de 2012 jugara contra República Checa.
“Delpo” es fundamental para el equipo capitaneado por Daniel Orsanic porque le aporta un salto de calidad que pocos países pueden tener; porque tiene doce partidos ganados en Copa Davis y tan solo cuatro perdidos y, también, porque tiene la experiencia que le da haber competido en 10 series, una final de Grand Slam y una semifinal de Juegos Olímpicos (Londres 2012). Con Del Potro en cancha, el equipo celeste y blanco se asegura ganar los dos partidos de singles contra la mayoría de los conjuntos que se disputan la “ensaladera de plata”.
La triste muerte de Arturo Grimaldi llevó a Armando Cervone a ser el nuevo titular de la AAT y, con él, se alejó definitivamente Martín Jaite del puesto de capitán. Esta situación, sumada al retiro de David Nalbandian del profesionalismo (con quien Del Potro tenía algunas diferencias), hizo posible la vuelta del tandilense al conjunto argentino. Orsanic es otro protagonista que influyó directamente en la decisión del mejor jugador sudamericano de la actualidad: planea proyectos a largo plazo y hace foco en las bases del tenis: los menores.

Existían dos dudas con respecto a la serie que disputará el equipo argentino frente a Brasil del 6 al 8 de marzo. La primera era si Del Potro podrá jugar, y la respuesta es simple: si la muñeca no le trae mayores inconvenientes en su gira oceánica, dirá presente frente a los brasileros. La segunda incógnita tiene que ver con la sede y la cancha donde se disputará el choque: “Delpo”, que no sabe si podrá llegar o no, dejó la decisión en manos de sus compañeros, que sí han confirmado asistencia. Juan “Pico” Monaco, “Charly” Berlocq y Leo Mayer eligieron que se juegue en polvo de ladrillo outdoor y en Tecnópolis, donde se utilizará una estructura que se usó para un espectáculo de básquet hace no mucho tiempo atrás.
Las cosas, por fin, están claras entre los jugadores y la Asociación Argentina de Tenis (AAT). Con un Juan Martín Del Potro que vuelve al equipo y sus compañeros que se han afianzado en Copa Davis estos últimos años, Argentina buscará, de una vez por todas, adjudicarse la esquiva “ensaladera de plata”. Que la maldición se termine dependerá, principalmente, de una muñeca y de la unión de conjunto que pueda conseguir Orsanic.
Por: Agustin Theodorou (@AgustinTheo)