El Australian Open, que comienza dentro de dos semanas, puede ser un punto de despegue para la joven camada de jugadores australianos, liderada por Kyrgios y Tomic. Kokkinakis, otro de los protagonistas, no será parte del torneo por una lesión en su hombro. El primer Grand Slam del 2016 está a la vuelta de la esquina y […]
El Australian Open, que comienza dentro de dos semanas, puede ser un punto de despegue para la joven camada de jugadores australianos, liderada por Kyrgios y Tomic. Kokkinakis, otro de los protagonistas, no será parte del torneo por una lesión en su hombro.
El primer Grand Slam del 2016 está a la vuelta de la esquina y como siempre sucede en Melbourne, la mirada no estará puesta solo en Djokovic, Federer y compañía. Habrá mucha atención en los jugadores locales. Sobre todo en la nueva generación de jóvenes australianos, que intentarán dar el batacazo en tierra propia.

El más conocido de todos es Nick Kyrgios. Desde su irrupción mundial en Wimbledon 2014, cuando con solo 19 años derrotó con holgura a Rafael Nadal, el jugador de Canberra no ha dejado nunca de ser noticia, y no siempre precisamente por el tenis. El recuerdo más famoso del año pasado fue en agosto, en Montreal, cuando agredió verbalmente a Stanislas Wawrinka de manera inusual. De allí en más perdió el rumbo, tanto tenísticamente como mentalmente. Dueño de un juego explosivo y un talento nato, el objetivo para el 30 del ranking este año será poder explotar sus aptitudes sin que sus problemas de actitud lo frenen.

Protagonista secundario en la disputa de Kyrgios con Wawrinka, surge el nombre de Thanasi Kokkinakis. El juvenil de 19 años todavía no pudo meterse de lleno en el circuito, más allá de su buen nivel tenístico y sus condiciones. Aún no logró la continuidad necesaria para meterse entre los mejores 50 del mundo (su mejor puesto fue 69) y también fue blanco de algunos problemas poco usuales, como por ejemplo la pelea que protagonizó con el estadounidense Ryan Harrison en Cincinnati 2015. Una operación en el hombro lo dejará afuera del primer Grand Slam del año, pero no deja de existir la posibilidad de que sea su temporada de despegue.

Sin dudas, el que mejor llega de los tres es Bernard Tomic. Más experimentado, aunque aún joven a sus 23 años, el jugador nacido en Alemania y nacionalizado australiano vivió un gran 2015. Ascendió 53 puestos en el ranking, tras comenzar el año en el puesto 71 y además repitió el título del 2014 en Bogotá, para así sumar tres en total en toda su carrera. Tomic también ha sido partícipe de algunas problemáticas afuera de las pistas, pero al parecer ya ha dejado eso en el pasado y buscará ratificarlo en esta nueva temporada.
“Estos chicos están empezando a recoger sus frutos, son increíblemente talentosos: Bernard, Nick y Thanasi tienen personalidades muy diferentes, juegos diferentes. Eso es genial. Todo depende de ellos para ver hasta dónde pueden llegar. Esta generación tiene talento para poder alcanzar el Top 10 e inclusive el Top 5. Es muy importante que vayan madurando física y mentalmente”. La declaración le corresponde al ex jugador australiano Mark Philipoussis, finalista del Us Open y de Wimbledon, en relación a los tres protagonistas de la nueva camada del tenis de su país.
El Abierto de Australia marcará la despedida de una leyenda local: Lleyton Hewitt, quien recibirá un wild card para poder participar. Los otros tenistas australianos que actuarán por invitación serán James Duckworth, de 23 años y quien se impuso en el playoff de 16 jugadores, y Omar Jasika, de 18 años y campeón del Us Open Junior en 2014. Aún restan dos wild card por conocerse.