Esta más que claro que el tenis argentino no está pasando su mejor momento. Después de los retiros de los jugadores que conformaron la reconocida Legión –Nalbandian, Gaudio, Coria, Chela, Calleri, Acasuso, entre otros-, se atraviesa un claro cambio generacional. Una buena ocurrió en el Abierto de Australia con las participaciones de Renzo Olivo y […]

Esta más que claro que el tenis argentino no está pasando su mejor momento. Después de los retiros de los jugadores que conformaron la reconocida Legión –Nalbandian, Gaudio, Coria, Chela, Calleri, Acasuso, entre otros-, se atraviesa un claro cambio generacional. Una buena ocurrió en el Abierto de Australia con las participaciones de Renzo Olivo y Marco Trungelliti, dos representantes nacionales que hasta ahora no venían jugando este tipo de torneos.
Más allá de que actualmente Leonardo Mayer es la raqueta argentina número uno, Juan Martín Del Potro es sin lugar a duda la cabeza visible de la nueva generación. La Torre de Tandil se está preparando para regresar al circuito después de más de un año con cuatro turnos de entrenamientos diarios. Entre ellos, hay trabajos físicos y tenísticos, con un enorme cuidado sobre su muñeca izquierda.
Se espera para el mes de febrero el regreso del campeón del US Open 2009 al circuito. Es posible, que el tandilense sea beneficiado por las diferentes invitaciones que recibirá de los torneos que lo quieran tener dentro de su cuadro principal. Todos los amantes del tenis esperan su vuelta lo antes posible y ver si puede meterse nuevamente en los principales puestos del ranking mundial.