Sin duda fue y sigue siendo uno de los jugadores mas simpaticos dentro del circuito, actualmente se encuentra trabajando en algunos medio de la argentina y jugando en el circuito de leyendas. Allá por el 2004 gano «Roland Garros» tras vencer en la final a su compatriota Guillermo Coria. Seguramente se habrán dado cuenta de quien estamos […]

Sin duda fue y sigue siendo uno de los jugadores mas simpaticos dentro del circuito, actualmente se encuentra trabajando en algunos medio de la argentina y jugando en el circuito de leyendas. Allá por el 2004 gano «Roland Garros» tras vencer en la final a su compatriota Guillermo Coria. Seguramente se habrán dado cuenta de quien estamos hablando, de Gaston «el Gato» Gaudio.
Esta semana Gaston se encuentra disputando el torneo de leyendas que se juega en la ciudad parisina, donde participa en dobles junto a Bruguera, y se tomo unos minutos para charlar con el portal español Tennis Topic. Acá una parte de la entrevista:
P. ¿Le siguen llamando el gato?
R. A veces… Un periódico en argentina hizo un juego de palabras con Gastón y gato porque era muy rápido cuando jugaba, pero poca gente me dice así. Mis íntimos no me llaman así.
P. ¿Cómo se definiría?
R. Siempre he dicho lo que pienso. Nunca fui un actor. Es algo que me ha traído muchas complicaciones, pero por otra parte también me ha permitido vivir más relajado y tranquilo, sin tener que estar todo el tiempo actuando. No me gusta fingir ni mentir. Tengo muchos pesos en mi vida como para tener que estar actuando todo el día. Si quieren que actúe, trabajo en una película y cobro. No quiero ser un actor de mi vida.
P. Agassi confesó que llegó a odiar el tenis, ¿usted?
R. No odié el tenis. Sufría mucho porque me lo tomaba demasiado en serio, de forma muy pasional. Había situaciones en las que lo pasaba realmente mal. Otras veces disfruté, pero llegó un punto en el que me harté. Estaba cansado. No quería tener más presión, no quería viajar más, no quería seguir luchando. Me volví loco y no quise jugar más. Con el paso del tiempo, pensándolo fríamente, habría hecho algunas cosas de forma distinta.

P. ¿Se retiró precipitadamente?
R. Puede ser que fuese una decisión precipitada. No obstante, en aquel momento no podía jugar más. No podía meter la pelota. No podía ganarle a nadie. Habría perdido con usted o con cualquiera, sin importar el rival que estaba al otro lado. Tendría que haber aceptado la situación y esperar hasta que volviesen las ganas, la frescura mental. Así habría podido jugar un poco más, pero no me arrepiento porque en ese momento no podía jugar ni un partido más.
P. ¿Prefería ganar un Grand Slam a la Copa Davis?
R. Un Grand Slam. La Copa Davis es una deuda pendiente de Argentina que ya debería estar saldada. Es lo que le está faltando al tenis argentino. Sería la gloria.
P. ¿Por qué Argentina nunca lo ha conseguido?
R. Hay mucho ego en el tenis argentino. Todos compiten entre sí, se pelean, nunca fue un equipo unido… es imposible ganar nada así. Cuando el líder de equipo intenta hacerle sentir al resto esa posición de líder, cuando intenta despreciar a los demás sucede lo siguiente: cuando el que está abajo sube, quiere hacer lo mismo. Es una competición de egos. Al final, así es imposible ganar la Copa Davis.
P. Lo que sucedió en Mar del Plata…
R. Nadie puede creer lo que sucedió allí. No estaba Nadal y Argentina tenía a Del Potro y Nalbandian, un gran equipo. ¿Qué pasa? Que se pelean entre ellos. Se perdió una final, pero sobre todo una oportunidad que nunca más se volverá a tener: jugar de local contra un equipo español debilitado. Argentina va a necesitar al menos un par de años para llegar a la final. Hay jugadores que están creciendo bastante, pero no tenemos el equipo que había en 2008.