En una final íntegramente española, Nicolás Almagro venció a Pablo Carreño Busta por 6-7 (6), 7-6 (5) y 6-3 en 2 horas y 47 minutos de juego y se consagró en el polvo portugués. El murciano había comenzado el primer parcial de la mejor manera, quebrando el servicio de su rival en el quinto game, […]

En una final íntegramente española, Nicolás Almagro venció a Pablo Carreño Busta por 6-7 (6), 7-6 (5) y 6-3 en 2 horas y 47 minutos de juego y se consagró en el polvo portugués.
El murciano había comenzado el primer parcial de la mejor manera, quebrando el servicio de su rival en el quinto game, aunque luego, cuando tuvo las chances para qudarse con el set, las desaprovechó. Sacó 5-4, sacó 6-5, pero no pudo cerrarlo. En el tiebreak, estuvo 6-2, tampoco logró llevárselo. Carreño Busta, en la primera oportunidad que se le presentó, se quedó con aquel parcial por 7-6 (6). Ambos jugadores capitalizaron 2 chances de quiebre, Nico sobre 8 y Pablo sobre 4.
Empezaba el segundo set, y todo parecía más parejo. Fue recién en el octavo juego cuando Almagro tomó el sevicio de Carreño y sacó para mandar el cotejo al tercero. Otra vez, al igual que en el parcial anterior, los fantasmas aparecieron nuevamente. El oriundo de Gijón quebró en 30 e igualó las acciones en 5. Al igual que hacía un rato, todo se definió con un desempate. Allí, el ex top 10 mostró su mejor cara y mandó todo al set definitivo.

Si Almagro venía bajo con su servicio, en el tercer parcial se encargó de dejar eso atrás. No dio chances de quiebre, convirtió 2 aces, ganó el 90% de los puntos con su primer saque y 70% con el segundo. Con buenos ataques desde el fondo de la cancha, el murciano, en 45 minutos, se terminó llevando el set por 6-3.
Un gran torneo para Nicolás Almagro, quien logró en Estoril su 13° título ATP (todos sobre polvo de ladrillo) y a partir del lunes aparecerá en el top 50.
Por: Matías Srebro (@srematias)