Taylor Harry Fritz, la nueva promesa del tenis estadounidense, nació el 28 de octubre de 1997 en Rancho Santa Fe en el estado de California. Sus padres son ex-jugadores de tenis. Kathy May Fritz, su madre, inclusive fue top ten del tenis femenino. Fritz pertenece a una nueva generación de tenistas estadounidenses que consiguieron ganar […]

Taylor Harry Fritz, la nueva promesa del tenis estadounidense, nació el 28 de octubre de 1997 en Rancho Santa Fe en el estado de California. Sus padres son ex-jugadores de tenis. Kathy May Fritz, su madre, inclusive fue top ten del tenis femenino. Fritz pertenece a una nueva generación de tenistas estadounidenses que consiguieron ganar los torneos juveniles más importantes en las temporadas 2014 y 2015. Llegó a la cima del ranking juvenil ganando el US Open Juniors, finalista en Roland Garros, y semifinalista en Wimbledon en el 2014 y 2015. Las finales del US Open y Roland Garros las disputó contra Tommy Paul. Las semifinales de Wimbledon cayó ante los eventuales campeones, Noah Rubin el 2014 y Reilly Opelka el 2015. Todos ellos miembros de esta nueva camada de talentosos jugadores estadounidenses.
Su gran desarrollo en el circuito juvenil no son sus logros más altos o el motivo que esta acaparando toda la atención mediática. La semana después de ganar el US Open Juniors, Fritz dio un salto muy importante al conseguir a semana consecutiva sus dos primeros títulos profesionales en los Challengers de Sacramento y Fairfield, en su segundo y tercer torneo en este nivel.

Fritz balanceó sus temporadas 2014 y 2015 mayormente entre torneos Futures y torneos juveniles. Sus mejor resultados a nivel Futures fueron 2 semifinales, en enero 2015 en Estados Unidos y mayo 2015 en España. No son resultados que proyectaban la capacidad de este joven jugador. Sin embargo, en Indian Wells 2015 recibió un WC para disputar el cuadro de clasificación donde sorpresivamente consiguió su primera victoria relevante contra el experimentado y ex top-30, Dudi Sela por 6-3 y 6-0. Semanas después, Fritz recibió otro WC por parte del prestigioso torneo de Nottingham donde hizo su debut en el circuito ATP. Su rival y primer triunfo top-100 lo alcanzó contra el español Pablo Carreño por parciales de 6-1 y 6-4. Fritz cerró el 2015 alcanzando otra final Challenger y consiguiendo triunfos contra dos otros jugadores top-100 y terminando el año dentro de los 200 primeros, escalando 964 puestos desde el inicio.
La habilidad de Fritz es su capacidad en adaptarse a los diferentes circuitos, superficies, rivales y condiciones de juego. La transición del circuito juvenil al profesional, e inclusive del circuito Futures al Challenger, y a disputar con regularidad en el circuito ATP, son de las barreras y dificultades más grandes que enfrentan los tenistas.
Los logros de Taylor Fritz no quedaron ahí, fueron tan solo un abreboca para esta temporada. El 2016 inició levantando su tercer título profesional en el Challenger de Happy Valley, camino al torneo de clasificación del Australian Open donde consiguió clasificar en tan solo su segundo intento. Fritz no logró conseguir su primer triunfo ante Jack Sock, pero no se despidió tan fácil. Disputó 5 sets, sirvió 18 aces, 55 tiros ganadores e inclusive ganó un set por 6-0.

Pocos días después, recibió un WC para disputar el ATP de Memphis, su segundo torneo ATP. Fritz una vez más impresionó por su capacidad en adaptar su juego al competitivo mundo ATP y logró llegar a su primera final. En el camino venció a Michael Mmoh, Steve Johnson, Benjamin Becker y Richard Berankis, antes de caer en la final ante Kei Nishikori por parciales de 6-4 y 6-4. Esa gran semana le permitió escalar hasta la posición 102 del ranking y acariciar una meta muy soñada por tantos tenistas, ser parte del top-100 del tenis masculino. Esta semana Taylor Fritz está disputando en Acapulco su primer ATP 500, donde accedió desde el cuadro de clasificación.
Existe siempre mucha ilusión en la prensa y entre fanáticos en descubrir una nueva estrella. Es difícil predecir lo que le espera a este joven talento, pero por el momento podemos deleitarnos poco a poco con los triunfos que consigue y la soltura en su juego que logra adaptarlo tan naturalmente sobre superficies, torneos y los varios circuitos.
Por: Antonio Salvador (@ATP_Challenger)