Kei Nishikori y Grigor Dimitrov buscaban cerrar una buena semana de la mejor manera en la definición del ATP 250 de Brisbane. El japonés arribó a la final al derrotar a Stanislas Wawrinka, mientras que el búlgaro dio la sorpresa en semifinales al vencer a Milos Raonic. El número 5 del mundo llegada a este […]
Kei Nishikori y Grigor Dimitrov buscaban cerrar una buena semana de la mejor manera en la definición del ATP 250 de Brisbane. El japonés arribó a la final al derrotar a Stanislas Wawrinka, mientras que el búlgaro dio la sorpresa en semifinales al vencer a Milos Raonic. El número 5 del mundo llegada a este partido invicto ante el europeo con tres triunfos en la misma cantidad de presentaciones.

El 17 del ranking mundial fue el claro dueño del parcial inicial. Con una gran demostración de todo su tenis, dominó el juego veloz del oriental y al quebrar en dos ocasiones, se llevó el set por 6-2. El desenlace del encuentro cambió de enorme manera en el segundo. Kei tomó ventaja de cierto desconcierto de su rival, que empezó a fallar más de la cuenta. Dos quiebres seguidos le permitieron igualar el cotejo con un 6-2.
El dirigido por Daniel Vallverdu pidió médico antes de arrancar el tercer set por una molestia en una de sus piernas. A pesar de esto, el de 25 años de edad salió de gran forma del vestuario y volvió a comandar como en el arranque. Dimitrov se aprovechó de los errores de Nishikori y al quebrar en el octavo game, cerró la victoria por 6-2 2-6 y 6-3.

De esta manera, el ex novio de Maria Sharapova cortó una racha de dos años y medio sin lograr títulos a nivel ATP. Brisbane se suma a los que logró en Estocolmo 2013, Acapulco 2014, Queens 2014 y Bucarest 2014. Aparte del trofeo y los premios, el de Bulgaria se lleva la satisfacción de derrotar a lo largo de la semana a tres tenistas que están dentro del Top10 del ranking.
Por Nicolás Roncoroni (Nico_Ronco)