En el medio del BNP Paribas Open en Indian Wells, California y el Sony Open en Miami, Florida, se desarrolla el challenger de Irving, un torneo característico por el gran nivel de jugadores top 50 y top 100 que lo disputan. Por disposiciones de la ATP, los jugadores que se encuentran entre los 50 mejores […]
En el medio del BNP Paribas Open en Indian Wells, California y el Sony Open en Miami, Florida, se desarrolla el challenger de Irving, un torneo característico por el gran nivel de jugadores top 50 y top 100 que lo disputan.
Por disposiciones de la ATP, los jugadores que se encuentran entre los 50 mejores del ránking mundial no pueden participar en torneos challengers, pero una excepción corre para este evento. En la edición de este año participaron: Jeremy Chardy (34º), Gilles Muller (36º), Benjamin Becker (40º), Dominic Thiem (46º) y Sergiy Stakhovsky (50º). Todo eso, entre los jugadores de ubicación top 50 en el escalafón mundial. Los jugadores se desplazan de California hasta Florida para participar del torneo, que es de los challengers de nivel más elevado (125.000 dólares en premios más hotel).

El octavo preclasificado de la última edición, fue el argentino Diego Schwartzman (63º), de ranking ampliamente superior al último preclasificado del ATP 250 de Quito de este mismo año (Víctor Estrella Burgos, 77º). Y en cuanto al cierre de listas de los jugadores que ingresan directo, las diferencias también son considerables: en Irving fue Rajeev Ram (141º) y en Quito fue Austin Krajicek (152º).
En este challenger con nivel superior al de varios torneos ATP, a lo largo de sus ediciones también han participado Tommy Haas, Marcos Baghdatis, Marin Cilic, James Blake y Juergen Melzer.
Por: Pedro Ruiz de Galarreta (@pedroruizdeg)