
Carlos Alcaraz y Jannik Sinner disputaron, por tercera vez en el año, la gran final de un Grand Slam. Para sorpresa de nadie, ambos jugadores, notables dominadores del circuito actual, llegaron al encuentro decisivo sin apenas oposición. Ni si quiera Novak Djokovic, el tenista más ganador de todos los tiempos, pudo hacerle frente en semifinales al español, quien lo doblegó en sets corridos para citarse con un Sinner que, de la misma manera, culminó con sus rivales por la vía rápida, a excepción de un valiente Felix Auger Aliassime, único tenista que pudo quitarle un set durante todo el torneo.