¿Presidentes? ¿Jeques? ¿El Papa? ¿Messi o CR7? No. Los campeones de la Copa Davis. Más de 10000 personas le dieron un gran marco al regreso a Suiza de Roger Federer, Stan Wawrinka, Marco Chiudinelli, Michael Lammer y Severin Luthi con la Ensaladera de Plata entre sus manos. Hay Davismanía en el pequeño país europeo. Luego […]

¿Presidentes? ¿Jeques? ¿El Papa? ¿Messi o CR7? No. Los campeones de la Copa Davis. Más de 10000 personas le dieron un gran marco al regreso a Suiza de Roger Federer, Stan Wawrinka, Marco Chiudinelli, Michael Lammer y Severin Luthi con la Ensaladera de Plata entre sus manos. Hay Davismanía en el pequeño país europeo.
Luego de aterrizar en Ginebra se dirigieron a Lausana, tierra natal de Wawrinka y según se filtró por una iniciativa de Federer, para presentar el trofeo logrado por primera vez. Allí fueron recibidos por el presidente de la Federación de Tenis René Stammbach, el ex mandatario del Comité Olímpico Internacional, el belga Jacques Rogge, los fanáticos y no tanto del tenis, mucho confeti, música, estrellas de otros deportes (Ernesto Bertarelli, velista) y todo lo necesario para un festejo acorde a lo obtenido.
Al ritmo de “We are the Champions” de Queen y dejando de lado lo formal, Chiudinelli tomó la iniciativa y el micrófono dejando sin trabajo a los periodistas que cubrían el evento. “Les quiero agradecer a todos, en lo personal fue un año espectacular” dijo Stan, con menos flashes que Federer pero igual de importante en la serie. “Todavía no puedo creer lo que logramos» indicó Luthi, responsable del equilibrio en el equipo cuando parecía que todo se quebraba. «Estas deben haber sido las 24 horas más locas de mi carrera” resumió “Su Majestad”.
Por Emmanuel Rivero (@emmarivero)