Un inspirado Andy Murray y un desgastado Novak Djokovic se volvían a ver las caras en la final del Master 1000 de Roma. Al igual que en la semana pasada en Madrid, el uno y el dos del mundo definían quien se llevaba el título. El escocés arribó a esta instancia al vencer al francés […]

Un inspirado Andy Murray y un desgastado Novak Djokovic se volvían a ver las caras en la final del Master 1000 de Roma. Al igual que en la semana pasada en Madrid, el uno y el dos del mundo definían quien se llevaba el título. El escocés arribó a esta instancia al vencer al francés Lucas Pouille con total facilidad, mientras que el serbio debió luchar tres horas para poder eliminar en semis al japonés Kei Nishikori.
El británico buscó desde un comienzo aprovechar las debilidades físicas de su rival. Jugando a una potencia mayor a la que acostumbra, Andy logró imponerse con enorme efectividad en sus games de servicio. El ganador de la medalla de oro en los últimos Juegos Olímpicos en Londrés quebró en el cuarto juego para adelantarse por 4-1. Nole erró más de la cuenta y así perdió el primer set por 6-3.
Para el segundo, Novak bajó la cantidad de errores no forzados y sumó una buena cantidad de aciertos con su derecha. Tuvo dos oportunidades de quebrar el servicio del nacido en Glasgow, pero no las tomó. Al siguiente juego, el escocés quebró el saque del número uno del ranking y se puso 4-2. Murray se mantuvo efectivo con su revés y de esta manera, se llevó la victoria por 6-3 y 6-3.
En el día de su cumpleaños 29, Andy Murray se convirtió en el primer británico en alzarse con el título en el Master 1000 de Roma. Aparte, venció por primera vez en la temporada a Djokovic, cortando una racha de cuatro triunfos consecutivos del cuatro veces campeón en el Foro Itálico. Ahora habrá una semana de descanso para los mejores jugadores del mundo y a partir del 23 de mayo se presentarán en Roland Garros, para disputar el segundo Grand Slam del año.
Por Nicolás Roncoroni (nico_ronco)