Una situación bastante rara debió vivir Andy Murray en la jornada de ayer. Mientras se preparaba para disputar su encuentro de semifinales, el escocés se enteró que su rival, el canadiense Milos Raonic, no se iba presentar por una molestia en una de sus piernas. Ante esto, el de 29 años se metió en la […]
Una situación bastante rara debió vivir Andy Murray en la jornada de ayer. Mientras se preparaba para disputar su encuentro de semifinales, el escocés se enteró que su rival, el canadiense Milos Raonic, no se iba presentar por una molestia en una de sus piernas. Ante esto, el de 29 años se metió en la final del Master 1000 de Paris y se aseguró ser el nuevo número uno del mundo a partir del próximo lunes.

Pero el británico quería completar la semana a toda orquesta y para ello, debía derrotar a John Isner para sumar un nuevo título a esta enorme temporada. En el primer set, el bicampeón olímpico quebró en el sexto game para adelantarse por 4-2. El norteamericano tuvo dos chances de recuperar dicha ruptura, pero la regularidad del europeo fue fundamental para cerrar el parcial por 6-3.
El gigante de 2,08 metros tuvo cuatro oportunidades de quebrar en el 4-3, las cuales desaprovechó de increíble manera. Después de esa complicación, el dos veces ganador de Wimbledon logró consolidarse con su saque y llevar el set al tiebreak. Allí, el 27 del ranking mundial sometió a su rival con su servicio y su potente derecha para llevárselo en su favor por 7-4.
En el definitorio, Andy tuvo varias chances para tomar el saque de su rival, pero recién en el décimo game pudo quebrar para lograr la victoria por 6-3 (4)6-7 y 6-4. De esta manera, Murray estrenó de la mejor forma su nuevo puesto a nivel mundial. Igual, todavía debe obtener un buen resultado en el Masters de Londres -se juega entre el 13 y el 20 de noviembre- para poder asegurarse el máximo puesto del mundo.