En su portada de hoy, el diario Marca de España presenta un informe especial sobre la mafia del tenis que opera sobre las apuestas. Un problema siempre latente que el mundo del tenis intenta combatir. «‘Oye! ¡Te doy 5.000 euros si pierdes este juego con tu servicio!’. Eso fue lo que le gritó, en pleno […]
En su portada de hoy, el diario Marca de España presenta un informe especial sobre la mafia del tenis que opera sobre las apuestas. Un problema siempre latente que el mundo del tenis intenta combatir.

«‘Oye! ¡Te doy 5.000 euros si pierdes este juego con tu servicio!’. Eso fue lo que le gritó, en pleno partido, un espectador a una jugadora que disputaba el IV Torneo Internacional Femenino WTA en Valdebernardo, Madrid», describe Marca. Es una escena que se convirtió en algo común en los torneos ’10 mil’, Futures y Challengers que se organizan en España, según el informe.
La Federación Internacional de Tenis (ITF) obliga a los jueces de los partidos a transmitir los resultados por medio de un dispositivo electrónico para que se publiquen en el livescore de su sitio oficial, del cual toman la información la mayoría de los sitios de apuestas. La grieta en el sistema es que en los certámenes que cita el informe desde que el juez de silla canta el punto hasta que aparece en línea transcurren entre 20 y 30 segundos, claves para las redes de apostadores.
De acuerdo a lo publicado por Marca, los apostadores mandan a jóvenes de entre 20 y 30 años a las canchas donde se disputan estos torneos para que apuesten con teléfonos celulares y aprovechen esa diferencia de segundos. Además de hacerlo, estos hombres también se acercan a las jugadoras para ofrecerles dinero por perder o para favorecer a sus pronósticos.
Situaciones que siguen manchando a un deporte que sus orígenes era de caballeros y damas educados.
Por: Nicolás Gómez (@nicogomez1994)
Fuente: La Nación