Los españoles no fallaron y vencieron en los últimos dos duelos de individuales para acceder a semifinales

David Ferrer otorgó el punto definitivo a España para derrotar a Alemania (3-2) en los cuartos de final de la Copa Davis. Tras 4 horas y 52 minutos de batalla sobre la tierra de Valencia, el jugador local derrotó a Philipp Kohlschreiber por 7-6(1), 3-6, 7-6(4), 4-6 y 7-5, en un duelo marcado por la tensión, los cambios en el marcador y el fuerte viento que había en pista.
Tras haber cedido en el primer partido ante Alexander Zverev en tres mangas, el número dos español saltó a pista con la ilusión (y presión) de rehacerse ante su público y brindar la victoria definitiva para el equipo español. El primer parcial fue muy igualado, con ambos tenistas intentando imponer su ritmo desde la pista, con intercambios largos que hacían presagiar un choque disputado. El primer set supuso un golpe de efecto para Ferrer, que consiguió llevárselo en el tie-break. El alemán, lejos de hundirse, aumentó su agresividad en el segundo set y consiguió una rotura en el sexto juego que igualaría la contienda.
Partido nuevo y Kohlschreiber no cesaba en su intento de romper el saque a Ferrer. Lo consiguió en el meridiano del set, pero no supo cerrar la manga y el español empató el marcador (5-5) para después acabar en el tie-break, donde supo reponerse a un 3-0 y ponerse a un solo set de ganar la eliminatoria. Cuando más dudas asaltaban la raqueta del teutón, Ferrer cometió algún error no forzado de más que metió a su rival en el partido. 6-4 para Kohlschreiber y un último set por jugarse.
En el parcial definitivo el alemán comenzó llevando la iniciativa con su saque, procurándose dos bolas de break con 4-3 arriba. Ahí emergió el mejor “Ferru”, espoleado por la grada, levantó varias situaciones complicadas que acabaron con la paciencia del alemán. Un break en el undécimo juego le permitió sacar para partido y cerrar la eliminatoria con un passing shot de revés que besó la línea. Partido para David Ferrer y victoria para España.
Antes de todo esto, Rafael Nadal barrió a Alexander Zverev por 6-1, 6-4 y 6-4, en un encuentro en el que el español fue siempre por delante y no permitió a su contrincante entrar en el partido, resolviendo el punto en tres mangas. El partido comenzó con el número 1 alemán dubitativo, cometiendo demasiados errores no forzados, especialmente con el revés a dos manos, su mejor golpe. Este comienzo le sirvió a Nadal para tomar la ventaja inicial en el partido, ante un Zverev al que le costaba arrancar de piernas y llegaba tarde a la hora de impactar la bola. El alemán terminó por regalar el set al cometer doble falta en bola de break para servir en bandeja el 5-1 para el español.
El segundo parcial comenzó siguiendo a rajatabla el guión del anterior. El número 1 del mundo rompió el saque de su rival en el primer juego del segundo set con una magnífica dejada, dominando con autoridad los puntos. Pese a la recuperación de Zverev y sus esfuerzos por equilibrar el partido, el mallorquín tomó ventaja de nuevo en el quinto juego con una nueva rotura de servicio. A partir de ahí, Nadal fue un vendaval para el número 4 del mundo, que no encontraba fisuras en la defensa del español, que se defendía y pasaba al ataque con facilidad. Tras poco más de 1 hora y 15 de juego, el español dominaba ya 2-0. Con el partido perdido, Zverev se dejó llevar y cometió más errores de la cuenta, lo que allanó aún más el camino para la victoria de un Rafael Nadal que suma su victoria número 24 en Copa Davis, récord histórico de la competición.