Novak Djokovic y Andy Murray volvían a verse las caras, esta vez en la final del Master 1000 de Roma. El número uno del mundo y claro dominador del circuito llegaba a esta instancia tras derrotar con facilidad al japonés Kei Nishikori, mientras que el británico venía de cortarle la racha sobre polvo de […]

Novak Djokovic y Andy Murray volvían a verse las caras, esta vez en la final del Master 1000 de Roma. El número uno del mundo y claro dominador del circuito llegaba a esta instancia tras derrotar con facilidad al japonés Kei Nishikori, mientras que el británico venía de cortarle la racha sobre polvo de ladrillo a Rafael Nadal –títulos en Montecarlo y Conde de Godó-.
Nole fue amo y señor del primer set. Doblegando en todo sentido al escocés, pudo imponerse con total facilidad y tomar el saque de su rival en un par de ocasiones para cerrarlo por 6-2. Andy levantó su nivel en el segundo, jugando más profundo y sacando de foco al serbio. El campeón defensor del título quebró en el cuarto game y con su servicio igualó el encuentro por 6-3.

El nacido en Belgrado comenzó el tercero con un quiebre tempranero para adelantarse por 2-0, pero no pudo mantenerlo al siguiente game y Murray empató el set en dos. Pero el ganador de la medalla de oro de Londres 2012 volvió a sumar graves errores con su servicio y le dejó en la mano el triunfo a Djokovic que se consagró por 6-2 3-6 y 6-3 en dos horas y seis minutos de juego.
De esta manera, Novak sumó su 29no título Master 1000 de su carrera y volvió a sacarle uno de ventaja a Rafael Nadal, que había logrado el 28 en Montecarlo hace un par de semanas. Aparte, llegó al torneo ATP número 64 e igualó a jugadores históricos del circuito como el sueco Bjorn Borg y el norteamericano Pete Sampras. Nole sigue siendo sin lugar a duda el dueño de tenis en la actualidad.
Por: Nicolas Roncoroni