Fantástico el partido que nos regalaron Andy Murray y Gilles Simon en Viena. Dos horas y cuarenta minutos de duración, 113 errores no forzados entre los dos, peloteos constantes desde el fondo de la cancha y todo lo que se puede pedir. De yapa, el británico nos dejó esta salvada espectacular sobre la red cuando […]
Fantástico el partido que nos regalaron Andy Murray y Gilles Simon en Viena. Dos horas y cuarenta minutos de duración, 113 errores no forzados entre los dos, peloteos constantes desde el fondo de la cancha y todo lo que se puede pedir. De yapa, el británico nos dejó esta salvada espectacular sobre la red cuando el galo prácticamente ya lo festejaba.
Por Emma Rivero (@emmarivero)