Las ATP Finals concluyeron y se escribió un nuevo nombre en la historia del tenis. Grigor Dimitrov y David Goffin definieron al último Maestro de la temporada, y el búlgaro terminó por lograr el triunfo más importante de su carrera. Ambos jugadores se habían visto las caras en la etapa de grupos, donde Dimitrov apabulló […]
Las ATP Finals concluyeron y se escribió un nuevo nombre en la historia del tenis. Grigor Dimitrov y David Goffin definieron al último Maestro de la temporada, y el búlgaro terminó por lograr el triunfo más importante de su carrera.

Ambos jugadores se habían visto las caras en la etapa de grupos, donde Dimitrov apabulló a Goffin en una victoria aplastante de 6-0 y 6-2. Sin embargo, la final fue diferente. El belga llegaba después de la hazaña de haber eliminado a Roger Federer, lo que significó un envión anímico visible en David. Por otro lado, Dimitrov había continuado con el estado de gracia que lo llevó a la final.
Los nervios se evidenciaron en los primeros juegos del partido. El 4-4 del marcador ya había atestiguado dos quiebres de cada lado, comprobando a los dos debutantes en este escenario. Las dudas continuaron para Goffin, que terminó sucumbiendo ante ellas cuando sacaba para enviar al primer set a un tie-break. Dimitrov necesitó de cinco puntos para set para poder asegurarse la primera manga por 7-5.

El segundo set pareció traer más seguridad para ambos. Grigor pudo quebrar pero Goffin resistió e inmediatamente después se hizo con el servicio del búlgaro para marcar una distancia que no perdería hasta el final del set. Con un 6-4, David envió el partido a un parcial definitivo e hizo recordar la remontada que le propinó a Roger Federer.
Dimitrov abrió el tercer set teniendo que salvar bolas de break. Lo logró y momentos más tardes aprovecharía la oportunidad que le cedió Goffin y obtuvo la diferencia necesaria para después poder sacar para partido. El belga se resistió y se compró varias vidas, sin embargo, el búlgaro terminó infalible con su servicio y se coronó campeón.
Grigor cerró con broche de oro la mejor temporada de su carrera. El búlgaro, que se estrenó como maestro en Cincinnati, ahora se graduaba con honores en Londres. Dimitrov se adjudicó uno de los trofeos más codiciados del tenis, lo que puede augurar que por fin será protagonista en cada torneo. Amanecerá como número tres del año y encarará la próxima campaña sabiendo que es capaz de todo.