El suizo manifestó el malestar que le generó la reforma en la competencia y expresó que espera que los directivos de la ITF cumplan con lo que habían prometido sobre que el dinero que se recaude sea invertido en mejorar la experiencia de la generación tenística venidera.

El suizo Roger Federer, campeón de la ensaladera de plata en 2014, manifestó ayer, en una entrevista con la agencia de noticias francesa Agence France-Presse (AFP), la tristeza que siente por el nuevo formato de la Copa Davis, que se implementará a partir del próximo año, y expresó que espera que el dinero que se recaude sea invertido, por parte de los directivos de la Federación Internacional de Tenis (ITF), para mejorar la generación tenística venidera.
«Estoy triste por no tener a la Davis como solía ser. Nunca volverá a ser lo mismo para la próxima generación. Sólo espero que cada centavo de esa cantidad de dinero se use para enriquecer las próximas generaciones», declaró Federer, actual número dos del ranking ATP.
A pesar de la explicita oposición de la mayoría de los jugadores del circuito ATP ante el cambio en la forma de disputa del Mundial de Tenis, la ITF, ente organizador de la competencia, siguió adelante con el proyecto, impulsado por el Grupo Kosmos, que está presidido por el futbolista Gerard Piqué y que prometió desembolsar $ 3.000 millones de dólares en los siguientes 25 años. Bajo ese contexto, el basiliense remarcó que la opinión de ellos nunca fue tenida en cuenta: «Claramente, la ITF nunca ha involucrado históricamente a los jugadores».
Sin embargo, Federer reconoció que le dará cierto margen de confianza al nuevo estilo del torneo debido a que apoya las medidas modernizadoras: «Estoy totalmente a favor de la innovación, y les doy la oportunidad hasta cierto punto. Será interesante ver cómo va a funcionar», concluyó.