La final en Wimbledon ha dejado de ser un misterio. Roger Federer enfrentará a Marin Cilic, después de vencer a Tomas Berdych en una muestra más de genialidad y talento. El suizo está a un paso de hacer historia una vez más. ‘Su Majestad‘ enfrentó a un rival inusual pero no desconocido. Tomas Berdych llegó […]
La final en Wimbledon ha dejado de ser un misterio. Roger Federer enfrentará a Marin Cilic, después de vencer a Tomas Berdych en una muestra más de genialidad y talento. El suizo está a un paso de hacer historia una vez más.

‘Su Majestad‘ enfrentó a un rival inusual pero no desconocido. Tomas Berdych llegó a la semifinal gracias al retiro de Novak Djokovic en su enfrentamiento de cuartos. El checo apareció con el recuerdo de aquel 2010 en mente, cuando logró superar a Roger en cuatro sets, para después terminar llegando a la final.
A pesar de los sueños de Berdych, la segunda juventud del suizo volvió a hacerse presente. La figura de Federer dibujó un déjà vu, tal como lo ha hecho durante todo el certamen, combinando un juego de saque y red con uno desde el fondo de la pista; difícil identificar cual de ellos es más efectivo. El tenis de Roger fue justo el que necesitaba para salir airoso de su partido más complicado de este Wimbledon.
Dos tie-breaks, los dos en los primeros sets. Prueba inevitable de la igualdad que existía en la cancha. La calidad y la experiencia pesaron y ambos desempaten cayeron del lado del suizo por el mismo marcador (7-4). Federer se colocó a un paso de otra final más sobre la hierba londinense, mientras que para Berdych todo parecía desvanecerse.

Si bien Berdych sufría cuando subía a la red, y sucumbía ante las genialidades del suizo, se mantenía sólido con un servicio que variaba cada vez que aparecía, su derecha hacía daño; simplemente no era suficiente. Incluso logró poner a Federer en situaciones comprometedoras, con doble punto de quiebre en contra; Federer eliminó cualquier amenaza con un par de aces.
Un solo quiebre en el tercer set le dio a Roger la ventaja necesaria para liquidar el partido. Federer continuó excelso, no dudó, continuó siendo superior y cerró el partido con un 6-4 en el último parcial. Berdych se despidió del torneo perdiendo contra el mejor que alguna vez lo ha disputado.
Roger Federer está a una victoria de colocarse oficialmente como el líder absoluto del All England Club. Un octavo Wimbledon lo pondría en solitario como el mayor ganador del certamen y rompería el empate que ostenta junto con Pete Sampras y William Renshaw. Como antes era costumbre, el suizo saldrá el domingo a reclamar en la Centre Court lo que tantas veces le ha pertenecido.