De estar muy cerca de abandonar el tenis a cerrar el 2016 con la Ensaladera. Un camino que ni el tandilense soñó. La temporada 2016 comenzó una vez más sin la presencia de del Potro debido a las cirugías en su muñeca izquierda y la recuperación que demandó. En febrero «La Torre de Tandíl» decidió […]
De estar muy cerca de abandonar el tenis a cerrar el 2016 con la Ensaladera. Un camino que ni el tandilense soñó.

La temporada 2016 comenzó una vez más sin la presencia de del Potro debido a las cirugías en su muñeca izquierda y la recuperación que demandó. En febrero «La Torre de Tandíl» decidió probar suerte e intentar volver al circuito. Para ello eligió jugar en Delray Beach, donde hizo su estreno el día 17 de dicho mes venciendo en primera ronda Kudla por 6-1 y 6-4. Allí alcanzó las semifinales, cosechando tres triunfos y una derrota. Gran torneo si se tiene en cuenta, que hacia 11 meses que no competía, que era su cuarto certamen en dos años y que el ranking lo tenía en la posición número 1042.
Sin dudas que Delray Beach le hizo sentir, después de mucho tiempo, buenas sensaciones. Luego jugó Indian Wells, Miami, Munich, Madrid, Stuttgart, Londres y Wimbledon, consiguiendo triunfos ante Simon, Dimitrov, Thiem y Wawrinka, entre los más destacados. Pero lo más importante fue que cada vez se sintió mejor de su mayor problema que era y es la muñeca.
En julio, Daniel Orsanic, el capitán argentino de Copa Davis, convoca para jugar los cuartos de final en Pesaro, Italia, a: Federico Delbonis, Juan Mónaco, Guido Pella y Juan Martín del Potro. Para este último era la vuelta a esta competencia, luego de la semifinales del 2012 ante República Checa. «Delpo» disputo el dobles junto a Pella y le dieron el segundo punto a Argentina.

De aquí en adelante, el ex campeón del US Open comenzó a ser noticia en el mundo por los notables resultados que consiguió luego de tanto tiempo de inactividad. Uno de los golpes más fuertes que dio fue en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, donde se calzó la medalla de plata, dejando en el camino a Djokovic en primera ronda. Un Novak N°1 del mundo, que arrollaba en el circuito. Entre los nombres de más peso que sufrieron a «Delpo» están Bautista Agut y Nadal. En la final por el oro chocó ante Murray, con quien cayó en cuatro sets. El tandilense expresó «Fue la mejor semana de mi vida». Luego tendría revancha con el británico.

Una vez pasado los JJOO, del Potro arribó New York para jugar el Us Open, su certamen en el mundo, donde se coronó en 2009 venciendo a Federer. Juan llegó como un gran animador y no decepcionó. Alcanzó los cuartos de final, venciendo a: Schwartzman, Johnson, Ferrer y Thiem. En el partido por un lugar en semis, Wawrinka lo venció y luego se quedaría con el Grand Slam. Además de los resultados, el ex N°4 del mundo cada vez estaba acumulando más partidos y se sentía mejor de la muñeca, todos buenos síntomas.

En septiembre, Argentina viajó a Glasgow para enfrentar a Gran Bretaña en las semifinales de Copa Davis. Orsanic eligió a del Potro, Pella, Delbonis y Mayer. Parecía imposible conseguir el pasaje a la final, ya que del otro lado estaban Andy y Jamie Murray, hermanos que atravesaban su mejor momento tenístico. Todo el equipo albiceleste hizo una gran estrategia durante toda la serie. Finalmente «La Torre» tuvo revancha de la final perdida en Río y se impuso a Andy 6-4, 5-7, 6-7, 6-3 y 6-4 en un encuentro memorable. Guido le dio el segundo punto a Argentina. Luego Juan y Leo Mayer jugaron el doble, pero cayeron ante los hermanos Murray. Finalmente el propio «Yacaré» terminó sellando el quinto punto y el pase a la final. Este fue otro gran momento del tandilense.

Ya dentro de los 100 en el ranking, «Delpo» jugó Shanghai. En Estocolmo, Suecia, finalmente pudo levantar un título, tras más de dos años, ya que el anterior había sido en Sydney 2014. No fue lo más destacado para Juan, pero sin dudas era un gran envión para la última parte del año. El ATP 250 que ganó, fue su decimanovena corona.
Cerrando la temporada, disputó su último certamen en Basilea, donde fue derrotado por Nishikori, en cuartos de final. Hasta aquí, un 2016 brillante para J. Martín con 32 triunfos y 12 caídas; medalla de plata en los JJOO; un título; un descomunal ascenso en el ranking, comenzó siendo 1042 y terminó 38; y por último premiado por la ATP, como regreso del año. Pero todavía faltaba la frutilla del postre.

Zagreb, la sede que eligió Croacia para la final de la Davis fue testigo la una gran proeza de del Potro como de todo el tenis argentino. Tras un viernes en donde el tandilense y Cilic le dieron un punto a cada uno de sus países, el dobles fue para Croacia, por lo cual Argentina debía ganar los dos singles para conseguir la Davis. El domingo Marín superaba dos sets a cero a Juan y parecía que la Ensaladera nuevamente se escapaba, pero el argentino supo sacar su mejor juego y levantar por primera vez un encuentro donde se había perdido los dos primeros parciales. Sin duda, este fue uno de los grandes triunfos de «La Torre» y luego Delbonis brindó el tan anciado punto para Argentina.
Con semejante 2016, parece no haber techo para el hombre que logró reinventarse y volver a competir en el más alto nivel, tras estar cerca de dejar el tenis. Sin poder usar su revés a dos manos como lo hacía antes de las operaciones, afino mucho más su slice, una herramienta muy util a la hora de bajar revoluciones en algunos puntos. Su servicio y su drive parecen más sólidos y potentes que antes, lo cual le hace que sea temible para cualquier jugador que lo tenga enfrente. Por todo ello, parece difícil que del Potro no se meta en la discusión grande en el circuito ATP a partir del 2017.
Por Andrés Chaves (@AndressChaves)