El primer día de competencia de la final de la Copa Davis, no sin alguna sorpresa en el medio, volcó la lógica que se esperaba en la previa. Los número 1 y favoritos de cada país ganaron sus respectivos partidos y dejaron la serie igualada de cara al decisivo dobles de mañana. En primer lugar […]
El primer día de competencia de la final de la Copa Davis, no sin alguna sorpresa en el medio, volcó la lógica que se esperaba en la previa. Los número 1 y favoritos de cada país ganaron sus respectivos partidos y dejaron la serie igualada de cara al decisivo dobles de mañana.

En primer lugar fue David Goffin quien salto a la cancha. El número 14 del mundo sufrió demasiado para vencer al ignoto Kyle Edmund, debutante en la competición por 3-6 1-6 6-2 6-1 y 6-0 consiguiendo no solo reponerse y colocar al local arriba sino también un hecho histórico en su carrera: dar vuelta un 0-2 en sets.
Goffin arrancó nervioso, impreciso. Eso lo capitalizó Edmund que “aprovechándose” de su inexperiencia sin presión para soltó todo su tenis. Tomando cada una de sus posibilidades fue dominando a un rival desbordado por la situación. Es así como casi sin pensarlo ganó con comodidad los dos primeros parciales y quedó a tiro de dar uno de los golpes del año tenístico.
Sin embargo los 20 años y la falta de partidos largos en su haber tarde o temprano le iban a pesar al británico. Y así fue. Un considerable aumento en el rendimiento del belga (no perdió el servicio en lo que restó del encuentro) sumado a su falta de físico lo llevaron a casi no ponerle resistencia a la remontada ganando solo tres games en la misma cantidad de mangas. Por eso el anfitrión finalmente se puso al frente de la final.
En segundo turno, fue Ruben Bemelmans quien debió salir a defender el honor de los casi 13. 000 presentes. Pero claro, para eso estaba obligado a bailar con la más fea. Pues era Andy Murray quien estaba enfrente. Y por más que batalló, no pudo. Fue triunfo del número 2 del mundo por 6-3 6-2 y 7-5 en dos horas y 24 minutos.

Bermelmans hizo un buen encuentro. Competitivo. Intentando constantemente mover al británico teniendo en cuenta que había tenido pocos días de adaptación al polvo de ladrillo. Incluso tuvo sus chanches para alargar el partido cuando se puso break arriba en el tercero o cuando contó con un set point devolviendo 5-4 en ese parcial. Sin embargo no pudo ante el talento del británico que sin maravillar no se compicó y lo terminó en corridos.
Con la cuestión empatada, Andy Mañana volverá a la cancha haciendo pareja con su hermano Jamie adonde intentará doblegar al dueto local compuesto por Steve Darcis y Kimmer Coppejans para colocar a Gran Bretaña a un paso de la ensaladera después de 79 años.
Por: Leonardo Forgas (@ForgasLeo)