Los 2630 metros de altura del Palacio de los Deportes de Bogotá exigieron la elección de unas pelotas diferentes a las habituales para la disputa de la serie entre Colombia y Argentina. Lejos de las que se utilizan en el circuito ATP, los conducidos por Alejandro Falla decidieron que los partidos se lleven a cabo […]
Los 2630 metros de altura del Palacio de los Deportes de Bogotá exigieron la elección de unas pelotas diferentes a las habituales para la disputa de la serie entre Colombia y Argentina.
Lejos de las que se utilizan en el circuito ATP, los conducidos por Alejandro Falla decidieron que los partidos se lleven a cabo con unas pelotitas de menor presión, parecidas a las que los profesores de tenis emplean a la hora de darles clases en sus inicios a los más chicos.
“Su pique es irregular. Más allá del estado general de la cancha, en un peloteo le pegás de una manera y va a un lado y en el siguiente golpe impactás igual, pero va totalmente distinto”, comentó el argentino Juan Ignacio Londero en charla con Infobae.
