La Copa Davis de 1981 fue la primera edición del certamen que se disputó con el sistema del Grupo Mundial que persiste hasta la actualidad. Desde ese momento, sólo en dos ocasiones un equipo ha podido remontar un 1-2 en la final, situación que debería imitar Argentina en Zagreb para alzarse con la Ensaladera. El […]
La Copa Davis de 1981 fue la primera edición del certamen que se disputó con el sistema del Grupo Mundial que persiste hasta la actualidad. Desde ese momento, sólo en dos ocasiones un equipo ha podido remontar un 1-2 en la final, situación que debería imitar Argentina en Zagreb para alzarse con la Ensaladera.

El primer caso se remonta hasta el año 2002. Rusia, liderada por Marat Safin, tenía un duro compromiso en la final ya que debía visitar a Francia. Safin derrotó a Mathieu en el primer partido, mientras que Grosjean, primera raqueta francesa, hizo lo propio con Kafelnikov.
El dobles fue favorable para el equipo local gracias al aporte de Escude y Santoro, dejando a los franceses a un paso de la Ensaladera. Sin embargo, llegado el domingo, Safin venció en sets corridos a Grosjean para dejar la serie empatada. En un emocionante quinto punto, Youzhny superó en cinco sets a Mathieu, luego de encontrarse dos sets a cero abajo.
La segunda ocasión tuvo como víctima nuevamente al equipo francés, esta vez visitando la Serbia de Novak Djokovic en 2010. Monfils aplastó a Tipsarevic en el primer punto y Nole no le dio chances a Simon: serie igualada. El sábado le dio la ventaja a la pareja Clement/Llodra tras cinco sets.

A pesar de la desventaja, el domingo fue completamente favorable para los locales. Djokovic se deshizo en sets corridos de Monfils, dejando todo en manos de Troicki y Llodra. El serbio no se achicó ante la experiencia de Llodra y guió a su país a la Copa Davis en tan solo tres parciales.
Argentina necesita ahora convertirse en el tercer equipo en remontar este resultado. En la previa parece dificil, pero definitivamente no imposible. De hecho, los albicelestes han logrado cuatro triunfos en su historia tras estar 1-2.
La primera vez se dio en 1976, en los cuartos de final de América (todavía no existía el Grupo Mundial). Argentina visitaba a Brasil en San Pablo y comenzó con derrota de Cano ante Koch. Vilas consiguió empatar la serie venciendo a Kirmayr, pero Brasil se impondría en el dobles. Sin embargo, Vilas logró vencer a Koch el domingo y Cano cerró la serie con un triunfo ante Kirmayr.
Por los cuartos de final de 1990, Argentina debía recibir a Alemania. Los locales comenzaron arriba tras el triunfo de Mancini ante Woehrmann, pero Jaite no pudo superar a Steeb por lo que la serie llegó igualada al sábado. Jelen y Stich superaron a Frana y Luza dejando a Argentina al borde de la eliminación. No obstante, el domingo apareció Jaite para superar a Stich luego de cinco sets y Mancini cerró el pase a la semifinal con un triunfo frente a Steeb.
Los últimos dos casos tienen como protagonista estelar a alguien que tiene altas chances de participar mañana, Leonardo Mayer. Por el repechaje del Grupo Mundial de 2014, Argentina enfrentaba a Israel. El yacaré abrió la serie venciendo a Botzer, pero Sela consiguió el empate ante Berlocq. El dobles, de la mano de Elrich y Ram, quedó también para los israelíes, dejando a Argentina al borde del descenso. Sin embargo, Mayer aplastó en sets corridos a Sela y Berlocq hizo lo propio con Botzer, garantizando la permanencia de los sudamericanos.

El último antecedente es muy recordado y se dio nuevamente ante Brasil, aunque esta vez en Tecnópolis. Joao Souza venció en una dura batalla a Berlocq y Mayer igualó el marcador ante Bellucci. El dobles fue una vez más la debilidad de los locales, esta vez representados por Berlocq y Schwartzman, que cedieron ante Melo y Soares.
El cuarto punto fue nada menos que el partido más largo de la historia de encuentros de singles de Copa Davis. Leo Mayer se impuso tras 6 horas y 43 minutos a Joao Souza por 15-13 en el quinto parcial, dejando la serie empatada una vez más. La definición quedó en manos de Federico Delbonis, quien venció en cuatro sets a Bellucci para asegurar el triunfo argentino.
Argentina quedó en una situación comprometida este fin de semana ante Croacia, sería necio decir lo contrario. De todas formas, se ha visto que remontar un 1-2 no es una tarea imposible y, si algo ha demostrado el equipo capitaneado por Daniel Orsanic, es que no dejará de intentarlo hasta que la última pelota quede en la red.
Por: Juan Amor (@juambaa)