El mundo del tenis se ha visto sacudido en estas últimas semanas por una serie de sospechas sobre el arreglo de partidos en el circuito ATP, vinculando a importantes figuras dentro del Top 20, entre ellos el número uno del ranking, Novak Djokovic, ni más ni menos. Y dicho escándalo llegó hasta la presente edición […]

El mundo del tenis se ha visto sacudido en estas últimas semanas por una serie de sospechas sobre el arreglo de partidos en el circuito ATP, vinculando a importantes figuras dentro del Top 20, entre ellos el número uno del ranking, Novak Djokovic, ni más ni menos.
Y dicho escándalo llegó hasta la presente edición del Australian Open, en donde el español David Marrero tuvo que salir a aclarar su situación por la cual es acusado por ser participe del amaño de partidos tras haber perdido categóricamente su encuentro por la primera ronda del torneo de dobles mixto en pareja con su compatriota Lara Arruabarrena.
La dupla en cuestión había caído por un rotundo 6-0 y 6-3 en apenas 49 minutos ante el polaco Lukasz Kubot y la checa Andrea Hlavackova, y ante las nacientes sospechas, surgieron los rumores. «Creo que me ha tocado a mi y la verdad no se muy bien que decir. Estoy intentando digerir lo mejor posible todo lo que se está diciendo y está pasando. La verdad que acusar a un jugador sin pruebas es un poco fuerte. Estoy tranquilo pero con ganas de que termine todo esto», se defendió Marrero ante una publicación del periódico estadounidense New York Times poniéndolo en el centro de un supuesto escándalo junto a Arruabarrena.
Dicho medio norteamericano tiene como prueba un video en donde supuestamente el español, 33º en el ranking de dobles, juega mal tres puntos y también muestra como la agencias de apuestas «Pinnacle Sports» y «Betfair» tenían un favoritismo bastante marcado a favor de la pareja Kubot-Hlavackova.
«Después del partido nos llama el New York Times para una entrevista y nos preguntan que si sabíamos que hubo mucho movimiento en no se donde. No teníamos idea de nada porque fue justo después del choque. Me voy al hotel a ducharme y cambiarme para ir al aeropuerto y ahí, fue cuando las redes sociales recogen la información y me entero», continuó Marrero, que además, manifestó que nadie le ha pedido su móvil ni su tableta como lo habían publicado y que está en constante contacto con la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Unidad de Integridad del Tenis (TIU).