Amaga con que se va, vuelve, juega bien, pierde, desilusiona, vuelve. Es, muy por arriba, lo que hace Grigor Dimitrov en el circuito ATP. Intentando cerrar de buena manera el año en París, él y Marcos Baghdatis nos regalan este inmenso peloteo en donde el búlgaro demuestra que siempre se le puede pedir un poco […]
Amaga con que se va, vuelve, juega bien, pierde, desilusiona, vuelve. Es, muy por arriba, lo que hace Grigor Dimitrov en el circuito ATP. Intentando cerrar de buena manera el año en París, él y Marcos Baghdatis nos regalan este inmenso peloteo en donde el búlgaro demuestra que siempre se le puede pedir un poco más.
Por Emma Rivero (@emmarivero)