La jornada de domingo prometía mucha acción de Copa Davis teniendo en cuenta que ambas series de semifinales estaban 2-1 y, por lo tanto, debían definir a su ganador. Bélgica y Gran Bretaña, los dos equipos locales, finalmente lograron el pasaje a la final tras un largo fin de semana de trabajo. En Bruselas, Argentina […]
La jornada de domingo prometía mucha acción de Copa Davis teniendo en cuenta que ambas series de semifinales estaban 2-1 y, por lo tanto, debían definir a su ganador. Bélgica y Gran Bretaña, los dos equipos locales, finalmente lograron el pasaje a la final tras un largo fin de semana de trabajo.

En Bruselas, Argentina encaraba el día sabiendo que debía ganar uno de los dos puntos para garantizarse su boleto a la final. La mañana comenzaba con la baja de Leo Mayer, quien había jugado los dos días anteriores. Su reemplazante para la dura tarea de enfrentar a David Goffin fue Diego Schwartzman. El partido comenzó parejo dado que ninguno pudo sacarse ventajas al inicio del primer set. Un único quiebre en el octavo game fue suficiente para que el belga se quedara con el parcial. A partir de ese momento, todo fue favorable para el local. Demostró lo mejor de su juego frente a un Schwartzman que batalló, pero no pudo hacerle frente. Fue 6-3, 6-2 y 6-1 para el número quince del mundo que logró emparejar la serie en dos.
El quinto y definitivo punto enfrentaba a Steve Darcis con Federico Delbonis. El local pudo hacerse fuerte en el primer parcial y conseguirlo por 6-4. La reacción del argentino no se hizo esperar: quebró dos veces el servicio e igualó el encuentro con un 6-2. Con ese panorama, el tercer set aparecía como vital para las aspiraciones de ambos jugadores. Darcis jugó mejor los puntos importantes y consiguió el ansiado quiebre sobre el final para imponerse por 7-5. El cuarto parcial tuvo rápidamente al local por delante, que incluso llegó a sacar para partido. Allí apareció el último aire de Delbonis: recuperó el saque y llevó al partido a un decisivo tie-break. El pulso de Darcis no tembló en esa instancia decisiva, se quedó con el desempate por 7-3 y llevó a Bélgica a su primera final de Copa Davis en 111 años.
La situación en Escocia era muy favorable para los locales tras el triunfo en el dobles. Más aún teniendo en cuenta que el que saltaría a la cancha sería su máximo referente, Andy Murray, enfrentando a Bernard Tomic. Tras un primer parcial parejo que logró llevarse por 7-5, todo resultó sencillo para el número tres del mundo. Impuso su categoría y se llevó los dos siguientes por 6-3 y 6-2 para sellar el pasaje a una final después de 37 años. Kokkinakis puso cifras definitivas tras vencer a Daniel Evans por 7-5 y 6-4, aunque la serie ya estaba cerrada.
Belgas y británicos se enfrentarán a finales de noviembre en busca de la ansiada Ensaladera de Plata. El equipo liderado por David Goffin será local, pero no tendrá una tarea sencilla debido a la tradición que tiene su rival en esta competición y, sobre todo, porque enfrente tendrá a un muy ilusionado Andy Murray.
Por: Juan Amor (@juambaa)