Conectate con nosotros

Grand Slams

Thiem tumba a Djokovic y repetirá final en Roland Garros

El austriaco se impuso al número 1 del mundo en una batalla épica marcada por las interrupciones y se cita con Nadal en la final

Foto: AFP

Dominic Thiem disputará su segunda final de Roland Garros consecutiva tras vencer a Novak Djokovic por 6-2, 3-6, 7-5, 5-7 y 7-5 en 4 horas y 13 minutos en un partido agónico marcado por las interrupciones y que tuvo que jugarse en dos días. El número 1 cedió en un partido de Grand Slam tras más de un año imbatido.

Desde el principio se vio al serbio incómodo en pista. Contrariado por el viento y con malas sensaciones, el primer set fue fugaz para el número uno. Dominic Thiem, en cambio, se plantó convencido de sus opciones, sabedor de que su juego sólido podría desesperar al serbio, cuya cabeza seguía más pendiente del viento que de jugar unas semifinales de Roland Garros. Un break tempranero del número 4 del mundo desató las quejas de Djokovic, incapaz de ejecutar un plan de juego reconocible.

Los juegos pasaban con Thiem mucho más cómodo en pista, jugando profundo y moviendo al número 1, que seguía buscando respuestas. En poco más de media hora el finalista de la pasada edición ya se había apuntado el primer parcial. Justo en ese momento, el serbio se quejó ante la organización y el supervisor de pista sobre el viento y preguntando por qué no se suspendía el partido, mientras una leve llovizna mojaba la arcilla de París.

El segundo parcial seguía el mismo guión. Dos bolas de break para Thiem con 1-1 anticipaban terribles noticias para el de Belgrado. Con dos jugadas maestras, el campeón de 2016 sobrevivió. A partir de entonces cambió la dinámica del partido. Nole empezó a encontrar las sensaciones que le habían hecho plantarse en semifinales sin ceder un solo parcial. Con 4-3 arriba, Djokovic vio su momento y se lanzó a por el saque rival. Apretando con su drive, el serbio rompió y después sirvió para igualar la contienda y plantear una exigente batalla mental y física.

Ya en la tercera manga, el austriaco golpeó primero. Mucho más precios en sus golpes y variando con las dejadas, se puso 3-1 arriba. En ese momento comenzó a llover en París. Pese a que el número 4 del mundo quería continuar, el partido se aplazó hasta el sábado. Ya en la reanudación, casi sin viento y con nubes y claros, ambos tenistas saltaron a pista por tercer día consecutivo para resolver la semifinal. Djokovic saltó con una mentalidad diferente y pronto empató la contienda. A partir de aquí la igualdad fue la tónica dominante en el partido, aunque Thiem siempre daba la sensación de sentirse más cómodo y fuerte mentalmente.

Algunas subidas a la red precipitadas de Djokovic eran una señal evidente de desesperación, que en total subió en más de setenta ocasiones a la red, algo inusual en su patrón de juego. Con 6-5 abajo y saque, el número 1 consiguió anular varias bolas de set de Thiem, pero finalmente un passing shot de revés paralelo sobre la subida del serbio le otorgó un set que parecía definitivo.

Sin embargo, al igual que ocurrió en el primer parcial, Thiem no supo rematar a Djokovic, que emergió y se apuntó el cuarto set con determinación y pasando las dudas a la cabeza de su rival. Pronto empezaron los problemas para Djokovic en el quinto set, que cedió su saque en el cuarto juego para dejar a Thiem a tan solo tres juegos de la final.

Con 4-1 arriba para el austríaco y saque del serbio, la lluvia volvió a hacer acto de presencia para interrumpir el partido durante algo más de una hora, justo en el momento en el que Nole salvó una bola de rotura con una gran derecha. Tras la reanudación, consiguió sacar su servicio adelante y mantenerse de nuevo con vida en París. Cada intercambio se convirtió en una guerra y Nole se lanzó a por el partido, buscando ser más agresivo con sus golpes y forzando una nueva rotura.

Una vez más el serbio regresó mejor del parón y rozó la excelencia por momentos, distribuyendo la bola y con Thiem de un lado a otro intentando contener los ataques rivales. Sin embargo, una desconexión impropia con 30-0 le llevó a regalar el juego. Cuando todo parecía finiquitado, con 5-3, 40-15 y saque, a Nole le bastó con poner la pelota en juego y dejar jugar a Thiem y sus nervios. Cuatro errores no forzados consecutivos para devolver el favor. 

Pese a la decepción de haber desaprovechado la oportunidad de ganar el encuentro, Thiem continuó incansable y con una actitud sobresaliente que le permitió volver a disfrutar de una bola de partido. Esta vez al resto, el número 4 no perdonó y calvó una derecha invertida para tumbarse en el tierra de la Chatrier y citarse de nuevo con Nadal en la final de Roland Garros.

Hace click para comentar

Enviar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Seguinos

2012-2019 Todo Sobre Tenis - Todos los derechos reservados.