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Desde Adentro

Futures: los torneos olvidados del circuito

Escribo este texto para contarle a la gente no tan cercana al deporte, que lo hace como espectador o amante del tenis, cómo se viven los futures.

Los futures y los jugadores que los disputan son aquellos que ni se mencionan: no aparecen en la televisión y están prácticamente olvidados por el sistema, que solo se mueve por unos pocos. Sin embargo, el sacrificio es el mismo o más que un jugador top 100: dobles turnos de físico y tenis, 6 horas diarias de entrenamiento, psicólogo, nutricionista, kinesiólogo, etc. Pero sin ningún tipo de ayuda de auspicio de raquetas, ropa ni sponsors. Lo material se hace inalcanzable ante la demanda que lleva este deporte.

A pesar de todo lo mencionado anteriormente, con el esfuerzo inmenso de nuestras familias logramos hacerlo porque queremos llegar a lo más alto; nos esforzamos día a día por ser un poco mejores y poder triunfar en este deporte. Todos nos sacrificamos por ese sueño que es el motor de todo y que sin él no se soportarían tantas irregularidades ni carencias del sistema ITF-AAT hacia nosotros. Luego de todo este sacrificio y esfuerzo en conjunto, de todo un equipo, uno va a los torneos con la ilusión de ser protagonista, de destacarse y sumar puntos, pero lamentable muchas veces chocamos contra una pared, contra la parte más deteriorada del sistema, con torneos en pésimas condiciones, clubes deteriorados, canchas en muy mal estado, clubes sin un lugar para comer algo o estar. Los viernes, día previo al primer partido de clasificación, no hay pelotas para entrenar y el sábado mismo tampoco las hay. Se espera que terminen los partidos para poder usar esas pelotas para entrenar que, en varias ocasiones, ya están bastantes gastadas y muchos partidos se juegan sin la luz reglamentaria.

Una breve anécdota que sirve de ejemplo: hace unos años se hizo un future en Buenos Aires, en “El clu”; los partidos de la qualy se jugaron en las canchas que están debajo de la autopista, sin los palos reglamentarios de la red y tampoco se podía tirar un globo por que la pelota rebota con el “techo” que sería la autopista. Éstas y muchas cosas más suceden en estos torneos y encima tenemos que estar agradecidos de que se hacen. Nos conformamos diciendo “y bueno es lo que hay”, cuando lo que se pide es lo básico, algo digno, una infraestructura acorde a la que uno monta para ser competitivo.

Es la parte “marginada” del tenis pero es el comienzo, el desarrollo del tenista como profesional y muchos talentos quedan enmarañados en estos torneos, porque el escenario realmente empuja para abajo.

Espero que en un futuro no tan lejano esto cambie, y que las futuras generaciones puedan lucirse de una manera mucha mejor.

 

Por: Tomas Buchass (@tomichuchhass)

Director de Todo Sobre Tenis. 20 años. Estudiante de periodismo deportivo en DeporTEA. Buenos Aires, Argentina

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